Hablemos de Té

septiembre 27, 2020 Publicado por Leticia Mancuello
Lujan Riquelme Tea Blender y Tea Sommelier. Formación en Buenos Aires – Argentina. Residiendo actualmente en Inglaterra, formándose de Tea Infusiast y Tea Meditation Instructor. Diseñadora de Blends de té e Infusiones para una marca Paraguaya.

Aunque para nuestros oídos suene un poco extraño, efectivamente sí, el té es la segunda  bebida más consumida en el mundo después del agua. Se estima que se toman aproximadamente 3.2  millones de tazas por día, casi doblando el consumo del café. Esta bebida es muy popular en muchas  culturas y nos ofrece un sinfín de maneras de tomarlo, formando incluso parte del menú principal en  la mesa de varios países. Pero primero lo primero; ¿sabemos qué es realmente el té? 

Hoy en día, a todo lo que infusionamos le mal llamamos té, y es lo primero que tenemos que saber diferenciar. El té proviene de una planta llamada «Camelia Sinensis», se cosechan las hojas y  brotes en estado natural y de acuerdo con los procesos de oxidación y fermentación, va llegando a  nuestras manos en sus diferentes versiones: té blanco, té verde, té oolong, té negro y té pu-erh. En  América Latina, estamos acostumbrados a llamarle té a todas las hierbas que utilizamos para calmar  dolencias físicas y terminan infusionadas en una taza. Más aun, en países como Paraguay, en el que  la herboristería es parte importante de nuestra cultura y la herencia más directa de nuestros ancestros.  Dicho esto, y sin dar tantas vueltas, si en tu preparación no hay camelia, (lamento decirte que ese  brebaje; no es té. 

El té es una planta independiente a todas, por lo que, las demás hierbas como el boldo, flores  como la manzanilla, frutas deshidratadas y especias infusionadas, son denominadas tisanas.  Coincidimos que en el mercado nos cruzamos con tés que vienen combinados con algún ingrediente  natural, o con uno de estos acompañantes mencionados anteriormente, y eso recibe el nombre de  “blend de té”.  

Origen del té. 

Según cuenta la leyenda, el té es originario de China. El emperador Shen Nung fue el impulsor  de la agricultura en zonas que hoy se encuentran entre la India y China y es de donde proviene, por  ejemplo, el té negro de tipo Assam. Es necesario agregar que muchos tés llevan como nombre el lugar  en el que son producidos. Desde que fue digámosle, “descubierto”, el té paso por tres etapas de  desarrollo, primero el “té hervido”, después el “té machacado” y, por último, a lo que hoy conocemos como; el té “en infusión”. Más tarde, el té es exportado a Japón y se convierte en una bebida exclusiva para emperadores allá por el 800 a.C. Unos muchos años más tarde, se cree que Marco Polo en sus  viajes fue el transportador de las semillas de camelia sinensis, de China a finalmente la India, lo que  es conocido como «La ruta del té». 

Las ideas que tenemos sobre el té provenientes de Europa ya son más contemporáneas. Si  bien es cierto, el consumo de té, tal como lo conocemos actualmente, data aproximadamente del 1600,  hay que recordar que muchos territorios, hoy independientes, como por ejemplo Sri Lanka, formaban  parte del Imperio Británico. A partir de ese “encontronazo entre culturas” nace lo que podríamos  llamar la “occidentalización de la cultura del té”. Esto forjó conocidas tradiciones y cuestiones  ritualísticas como por ejemplo “La hora del té” o el “Afternoon tea”, cuestión que ha trascendido lo meramente cotidiano y ha permeado la literatura popular inglesa, instalándose, por ejemplo, en  pasajes del conocido cuento de Lewis Carroll; ‘Alicia en el país de las maravillas’. Por nombrar otras  incorporaciones del nuevo mundo, hablamos del nacimiento del saquito de té, un recurso creado por  los norteamericanos, mediante el cual se da paso a la industrialización de la planta y su distribución  masiva. Así también, se ven sostenidos en el tiempo blends de té que trascendieron y consumimos hasta hoy en día como por ejemplo el «Earl grey», típica combinación inglesa de té negro con toques  de bergamota o el “Chai tea”, blend de té negro proveniente de la India, democratizándose así el  consumo de té.

Propiedades del té. 

La Camelia Sinensis posee una gran cantidad de componentes químicos propios de su  naturaleza y se extiende en todas sus variedades. El té es antioxidante, combate el envejecimiento, a  su vez, posee efectos antiinflamatorios y propiedades antibióticas. Es de acción preventiva y tiene  una importante cantidad de vitamina C y E. Los taninos provenientes del té le dan a nuestra infusión funciones cicatrizantes y ayudan a inhibir la absorción de colesterol en la sangre.  

El té es una gran fuente de nutrientes como sales y minerales. Aunque en muy pocas  proporciones, pero presente, podemos encontrar potasio, magnesio, cinc, hierro y flúor. Entre otras  vitaminas más como la A y la B, es importante hablar del efecto estimulante que tiene el té a través de la teína, a mayor oxidación, mayor energía, lo cual quiere decir que el té negro es el de contenido  más alto y el té blanco, por presentarse en un estado más puro y natural, tiene un efecto relajante y  anti estresante.  

Por lo que, cada tipo de té es recomendado para un momento diferente. Para no dejar de hablar  del té verde, el “té de moda” resaltamos que su poder es acelerar el metabolismo, por eso es  recomendado para acompañar las dietas. Los aminoácidos naturales de la Camelia Sinensis estimulan  las ondas cerebrales, ayudando a mejorar el foco de atención, haciendo que el cuerpo y la mente  permanezcan en estado de calma. 

El té es un alimento natural, no aporta calorías ni grasas. Es una bebida que puede tomarse  todo el día, tanto en caliente como en frío. También posee propiedades antivirales y antibacteriales.  Es importante recalcar que no suple otros nutrientes, sino que ayudan a reforzar el sistema  inmunológico. Asimismo, no es recomendable para mujeres embarazadas ni durante el periodo de  lactancia.  

Podríamos seguir agregando un sinnúmero de info al respecto de esta planta que mueve una  de las economías alimenticias más grandes del mundo. De hecho, nuestro país vecino, Argentina, es  el noveno mayor productor de té, ubicándose así entre importantes exportadores con té de calidad.  Actualmente, Kenia lidera el ranking de exportadores de té. El mayor productor, sin embargo, es  China, que, a pesar de esto, es incapaz de abastecer su propio mercado, por lo que es también un  importante importador de té. La popularización del té a través de cafeterías conocidas a nivel mundial ha realzado el consumo y pone en la lista un producto que lentamente se abre espacio en países (sub)tropicales como el nuestro, ofreciendo una nueva opción para el día a día. 

A partir de estos datos y entre tantas cosas que podríamos decir sobre la Camelia Sinensis,  espero haberte dejado con las ganas de prepararte ya mismo una taza de té. Date ahora la oportunidad  de abrirle las puertas a esta planta que además de ofrecernos un sinfín de propiedades naturales, nos  abraza el cuerpo, la mente y el alma, con una simple infusión de hojas en una taza. 

Lujan Riquelme 

Tea Blender y Tea Sommelier

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